Fundación Empresas Polar, siempre comprometida en apoyar a educadores, padres y miembros de la comunidad, en procura de una educación integral de calidad, me invitó el 13 de febrero a dictar la conferencia “Educar con espíritu. La educación que necesita Venezuela”.

La actividad se realizó en la cancha cubierta de la U.E. Arquidiocesana Nuestra Señora del Carmen, del Sector Sur América, San Francisco, Estado Zulia. Asistieron a ella más de cien personas que durante toda la jornada mostraron una actitud muy positiva y receptiva.
Se inició con una oración muy sentida y la bendición del párroco de la comunidad. Yo realicé mi conferencia con un ferviente llamado a la esperanza, la resiliencia y el compromiso. Para la reconstrucción de Venezuela y la gestación de una democracia sustantiva, la educación está llamada a protagonizar un papel transcendental y los educadores somos la pieza clave para lograr una verdadera educación integral de calidad para todos.
“Una buena maestra o un buen profesor es la principal lotería que le puede tocar a numerosos grupos de niños y de jóvenes en la vida y cada una de ustedes puede ser el número de la suerte”. Por ello, deben asumir su profesión como una misión humanizadora, lo que hoy exige educar con espíritu, coraje, resiliencia, esperanza, compromiso y formación permanente. Los educadores están llamados a ser militantes de una esperanza activa y comprometida, médicos de almas enfermas y rotas, escultores de corazones nobles, valientes s y generosos, arquitectos de personas plenas y de ciudadanos responsables y solidarios, y maestros y maestras al estilo de Jesús.
En cuanto a la educación necesaria, insistimos en primer lugar en promover una alianza en la sociedad para salvar la educación que hoy languidece y trabajarcon pasión para transformarla para que responda a las inquietudes de los jóvenes y a las necesidades del país.
Educación que enseñe a aprender, comprender y emprender, que privilegie las herramientas para un aprendizaje permanente y fomente la pedagogía crítica y creativa. Junto a eso, la educación debe orientarse a enseñar a vivir, a convivir y amar y servir, es decir, que forme auténticas personas, ciudadanos activos y responsables, y fieles seguidores de Jesús.
Terminamos bosquejando los rasgos de la pedagogía del amor y la ternura. En el cierre, un grupo de niñas del colegio nos ofrecieron un baile folklórico y popular. En nombre de Fundación Empresa Polar, el licenciado Marco Weffer agradeció la nutrida asistencia, la excelente acogida del personal del colegio, e insistió en la decisión de la Empresa en seguir apoyando los procesos formativos. Los asistentes se mostraron muy agradecidos y salieron muy motivados, dispuestos a seguir invirtiendo sus vidas en el servicio a los alumnos.