Antonio Pérez Esclarín

Ofrenda de Fe a la Chinita

pisos basilicaLa mujer más venerada y querida en todo el Zulia es la Virgen de Chiquinquirá, que la devoción popular rebautizó como su Chinita.  Ella nos llegó a Maracaibo sobre las ondas del lago, como el mejor regalo de Dios.  Noviembre en todo el Zulia, y muy especialmente en Maracaibo, es el mes de La Chinita. La celebración, que alcanza su clímax el 18 de noviembre, comienza el último sábado de octubre con la bajada de la Virgen y se enlaza ya con las fiestas de Navidad y de Año Nuevo. En estos días, la gaita brota con especial frenesí y la alegría y el fervor inundan el corazón de los zulianos. Pareciera que  la luz se volviera  más dulce y toda la ciudad es una enorme sinfonía de plegarias y de música. Y, al ver la alegría de sus hijos, se ensancha la sonrisa en el rostro de de la Virgen y su corazón repica de gozo.

Este año La Chinita está especialmente feliz pues  estrena pisos nuevos, una ofrenda de fe y amor del Grupo Marmoca.  Amor a la Chinita y amor a los zulianos, pues al homenajear a ella, nos están homenajeando a todos sus hijos, que queremos lo mejor para nuestra Madre.  Buena y muy  loable iniciativa la de celebrar sus 50 años con este extraordinario regalo  sustituyendo los  632,10 metros cuadrados de los antiguos  pisos llenos de huecos, por los actuales, donde relucen  y se combinan magistralmente distintos tipos de mármol, algunos de tonalidades  suaves y claras,  otros más  vivos y fuertes, donde sobresalen los rojos,  verdes y marrones. Todos recorridos por un tejido de  venas que parecen nacer en el  corazón de los muy diversos  mármoles y los riegan de belleza y vida.  Toda la obra, en la que se combinan armoniosamente los rombos, cuadrados y rectángulos,  es una enorme sinfonía  de  piedras    lujosas  que entonan día y noche con sus voces mudas un canto de amor a La Chinita.

Merecen una mención especial los tres escudos de la entrada que fueron traídos de España, y el  enorme rosetón de Alabastro Egipcio, en la nave central,  inspirado en los tapices guajiros. Es el centro de la cruz, que demarca las entradas y pasillo del Templo. Resulta sorprendente cómo el nuevo piso combina y hasta rima en una especie de poema monumental  con  las columnas, bancas, frescos y los otros elementos escultóricos del templo.

¡Honor a quien honor merece! Gracias al  Grupo Marmoca  y a sus empresas Marmoca, Gramoca, Catemar, Morada y Máxima, y también a sus empresas aliadas  ( Cosenca, Talleres Metalco, Grupo Altus, Maplex e Inversiones Angelini) que unieron talento y esfuerzos y derrocharon  generosidad para llevar  a cabo esta  obra de fe, hecha con una gran  sensibilidad y un gusto exquisito. Los trabajos se iniciaron el primero de abril y culminaron el pasado 10 de octubre con la entrega formal y la bendición de Monseñor Ubaldo Santana Arzobispo de Maracaibo, y Eleuterio Cuevas, Párroco de la Basílica.

Ojalá que esta nueva celebración de La Chinita nos una más y nos haga más compasivos y solidarios. La mayoría de nosotros no tenemos piedras que ofrecerle a la Chinita, pero podemos ofrecerle nuestra decisión de empezar a respetarnos y querernos  como verdaderos hermanos.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 24 de noviembre de 2013 por en Artículos de Prensa.
A %d blogueros les gusta esto: