Antonio Pérez Esclarín

Educar en y para la solidaridad

SolidaridadEducar en y para la solidaridad supone  despertar la compasión, la responsabilidad, el amor, el sentido de justicia actuantes. En palabras de Juan Pablo II, “la solidaridad es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, es decir, el bien de todos y cada uno para que todos seamos realmente responsables de todos”.

La solidaridad verdadera nos libera de la demagogia y de la retórica, del afán de poder y de tener.  El dinamismo de la verdadera solidaridad comienza cuando el otro deja de ser extraño y entra a formar parte de nuestra propia vida, de nuestros sentimientos, preocupaciones y ocupaciones.

Tenemos que empezar a sentir el hambre de los otros como nuestra propia hambre, la falta de trabajo de los desempleados  como nuestro desempleo, el fracaso de los demás como nuestra derrota; y ser capaces de trabajar por propuestas eficaces para resolver los  gravísimos problemas de todos aquellos a los que se les niega una vida digna.

Sólo cuando las personas aprenden, a través de procesos educativos, a ver,  sentir, sufrir, y vivir por los demás, podemos hablar de una educación que empieza a transformar la vida. La ausencia de esa capacidad de encuentro profundo con los semejantes no sólo es reflejo de procesos de vida y de educación distorsionados, sino  que es también la causa de que la sociedad siga sin desarrollar una auténtica cultura de derechos humanos, paz, justicia, democracia y desarrollo.

Por ello, educar en y para  la solidaridad exige no sólo ponernos a la par de los que necesitan algo, sino también en contra de quienes representan y desarrollan valores antagónicos a ella como la exclusión, la injusticia, la explotación, el racismo, la violencia, el  individualismo egoísta e inhumano, que vive en la opulencia y el derroche sin importarle la suerte de los demás. Educar en y para la solidaridad implica, en definitiva,  trabajar con ahínco para hacer un mundo mejor, donde todos podamos vivir con dignidad.

Educar  en y para   la solidaridad va a exigir también educar  en y para la austeridad y  la sencillez, para que los educandos comprendan  que nuestro planeta tierra no aguanta tanta destrucción, que el actual desarrollo consumista no es sustentable, pues si  el 20% de los privilegiados consumen casi el 80% de los recursos del planeta, las matemáticas nos demuestran  que para que todos pudiéramos  vivir  con esos niveles de consumo  de la minoría privilegiada, se requerirían casi cinco planetas tierra.

Ser solidarios, en suma, es sentirnos siempre al servicio de los hermanos que caminan con nosotros por el sendero de la vida. Sólo una educación en y para la solidaridad basada en el amor al hombre, hermano nuestro en humanidad, ofrecerá esperanza de constituir un fundamento estable a la construcción de una sociedad justa y fraterna.

Si queremos en verdad educar en y para la solidaridad y no meramente hablar de ella y predicarla, los educadores debemos organizar nuestras aulas y centros educativos como espacios en los que se viva cotidianamente la solidaridad. Esto va a exigir combatir la cultura del individualismo tan enraizada en las prácticas educativas, donde se enseña a competir más que a compartir y donde cada alumno busca su éxito particular sin importarle el fracaso de los demás, para fomentar en cambio el servicio,  la cooperación, el trabajo en equipo, y  la ayuda especial a los alumnos más necesitados.

Sólo si logramos que todos los alumnos se involucren en los aprendizajes de todos y sean capaces de  aportar su colaboración y tiempo en beneficio de los más necesitados, estaremos en verdad educando en y para  la solidaridad.

2 comentarios el “Educar en y para la solidaridad

  1. acromatu
    4 de julio de 2013

    Reblogueó esto en Ciencias de la Educacióny comentado:
    Solidaridad, un valor que se está perdiendo; y es la clave de todo buen aprendizaje en la sociedad

  2. lewin perez
    16 de julio de 2013

    cuando eduquemos a ejemplo de nuestro primer y gran maestro JESUS, y hagamos cumplir ese primer mandamiento vamos a poder generar la educación para la vida y la paz

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Esta entrada fue publicada en 2 de julio de 2013 por en Artículos de Prensa y etiquetada con , .
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