Antonio Pérez Esclarín

EDUCACIÓN FINLANDESA: CLAVES DEL ÉXITO (I)

Desde hace un tiempo se viene considerando al sistema educativo de Finlandia como posiblemente  el mejor del mundo. Si bien no somos finlandeses, sería oportuno fijarnos en las claves de su éxito, repetidamente demostrado en diferentes evaluaciones,  para ver qué podemos aprender de ellos.  

Entre las claves, se señala en primer lugar, el considerar al alumno como la pieza esencial sobre la cual  giran todos los otros elementos. Los finlandeses tienen claro que un alumno feliz, bien desarrollado, libre de progresar a su ritmo, adquirirá más fácilmente los conocimientos. Finlandia respeta profundamente los conocimientos, pero respeta aún más a los individuos que están en proceso de adquirirlos.En consecuencia, el ambiente escolar debe ser cálido y acogedor.

El alumno debe sentirse en la escuela “como en su casa”. La escuela es un lugar de vida donde los espacios de trabajo son extensos  y donde los lugares previstos para el descanso son cómodos. Los locales están limpios y se respetan como un segundo hogar. Pareciera incluso que no está en el espíritu de los alumnos la idea de manchar, o de destruir y  el robo es desconocido: los alumnos depositan sin temor sus ropas en un vestuario de libre acceso en el vestíbulo de todo establecimiento y las bicicletas quedan sin mecanismos antirrobos en los sitios previstos.

El tamaño modesto de los establecimientos (300 a 400 alumnos en un colegio; 400 a 500 en un liceo) crea una atmósfera de proximidad y permite al tutor o al director  conocer personalmente  a todos sus alumnos. En cuanto a las relaciones entre los profesores y los alumnos, éstas son de gran familiaridad, lo que no excluye en ningún caso el respeto mutuo. Desde el jardín de infancia hasta el liceo, los profesores son accesibles, están disponibles y atentos, pues entienden  que están al servicio de los alumnos y que su misión es ayudarles a aprender y a crecer como personas, lo que no excluye, por  otra parte, una sorprendente autodisciplina.

Otra clave del éxito es que los ritmos de aprendizaje se adaptan a los niños. A partir de los 7 años los niños comienzan normalmente el aprendizaje de la lectura. Antes de esto, en el jardín de infancia (de 1 a 6 años) y en la educación preescolar (de 6 a 7años) se pretende sobre todo despertar las aptitudes de los niños, sus habilidades, su curiosidad.

Cada día es dedicado a una disciplina (música, deporte, actividades manuales o artísticas, lengua materna, matemáticas) pero los niños trabajan solamente durante la mañana, siempre de manera muy atractiva. La tarde es reservada al juego. Así, los aprendizajes iniciales se logran sin violencia, sin tensión y sin presiones. Si un niño muestra disposiciones particulares, se le dará la oportunidad de aprender a leer precozmente (6 años). En cambio, y estando de acuerdo con los padres, los profesores pueden dejar a un niño hasta los 8 años en el jardín si todo indica que no está listo para la lectura.

Con el fin de poder adaptarse lo mejor posible a las necesidades de cada niño, los finlandeses tienen establecida una detección precoz y sistemática de los desordenes del aprendizaje y de desventajas diversas. Desde el jardín de infancia, los alumnos son sometidos a una serie de pruebas. Los que muestran mayores desventajas pasarán al primer grado de escuela primaria en clases especializadas que serán llevadas a cabo con 5 alumnos por clase, con profesores formados a tal efecto. Desde la escuela primaria, e incluso en la secundaria, hay auxiliares de educación que colaboran con el profesor en la misma clase o se hacen cargo de grupos reducidos de alumnos que necesitan ayuda particular.

Hasta los 9 años los alumnos no son evaluados con notas. Sólo a esa edad los alumnos empiezan a ser evaluados, pero sin emplear cifras. Así, la adquisición de los saberes fundamentales puede hacerse sin la tensión de las notas y controles y sin la estigmatización de los alumnos más lentos: En Finlandia, la práctica de la evaluación parece estar guiada por el cuidado de no castigar a nadie y de darle siempre la oportunidad al alumno, valorando más lo que sabe que lo que no sabe. Guiada por este principio, la evaluación de los alumnos pierde su carácter competitivo y angustiante y, por el contrario, puede convertirse en un medio que los estimula y anima.

3 comentarios el “EDUCACIÓN FINLANDESA: CLAVES DEL ÉXITO (I)

  1. NOE ANTONIO VILLASMIL RODRIGUEZ
    22 de noviembre de 2012

    ES IMPORTANTE EVALUAR Y ESTUDIAR OTROS SISTEMAS EDUCATIVOS FORANEOS, TOMANDO TODO LO BUENO. PARA TRANSFORMAR NUESTRO SISTEMA EDUCATIVO. PERO LAS REFORMAS TIENEN QUE SER PROFUNDAS. Y TIENEN QUE NACER DE LAS BASES, PARA SER ORGANIZADAS Y GUIADAS POR PERSONAS CONOCEDORES DEL HECHO EDUCATIVO. CABIMAS-EDO. ZULIA-VZLA, 22-11-2012.

  2. wilmer madera
    18 de noviembre de 2014

    Que buen ejemplo, que debe tomar Colombia y cambiar el pésimo sistema educativo

  3. lidia arboleda
    27 de septiembre de 2015

    en nuestro país las aulas están llenas de alumnos,.

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Esta entrada fue publicada en 20 de noviembre de 2012 por en Artículos de Prensa y etiquetada con .
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